Narciso Cerezo

Tecnología y emprendizaje

1 de Septiembre, 2005

Los otros cibermillonarios

Hace unos días leí una reseña en www.loogic.com sobre el libro "Cibermillonarios", que me hizo reflexionar sobre cosas que vi durante aquellos años.
En el libro se cuenta la historia de varios casos conocidos de emprendedores que se hicieron millonarios en la época de la burbuja, vendiendo aire en la mayoría de los casos como ya todos sabemos.
No obstante, es mi creer que estos cibermillonarios no son los más millonarios o al menos los más "listos", ya que son otros mucho más anónimos los que se llevaron tanto o más dinero que ellos haciendo más o menos lo mismo, pero siempre en la sombra.
Con "en la sombra" no quiero decir nada especialmente oscuro, ya que son gente que goza de prestigio y que son de sobras conocidos en los selectos ambientes de dirección de grandes empresas. Simplemente quiero decir que no han tenido la relevancia social de los que se menciona en el libro.
Pongamos un ejemplo, que podría ser perfectamente real pero que no incluye hechos necesariamente reales ni pretende reflejar a personas concretas. Digamos que es una especie de "mix" de cosas que he visto, con un cierto toque de ficción.
Pues bien, imaginad:

"Sicilia, 1950... es broma. Plena época de la burbuja, en lo que para un producto o tecnología sería la época de "mass adoption" tardía, es decir, cuando ya todo el mundo está como loco comprando acciones de terra y similares, pensando que están comprando algo bueno, pero cuando ya ciertos sectores más enterados empiezan a sospechar que aquello es una burbuja y que tarde o temprano explotará.
En ese momento, algunas entidades bancarias se lanzan a aprovechar el tirón usando su enorme capacidad financiera, y crean "incubadoras" para lanzar negocios de Internet que les hagan ganar dinero y que les den imagen de innovación.
La entidad financiera X piensa en quién puede contratar para llevar semejante proyecto, y se acuerda de algunos super-consultores de una gran super-consultora, de esos cuyos sueldos oscilan entre 1 y 2 millones de dólares. En el currículum de estos consultores están algunos éxitos sonados de la Internet hispana, aunque más tarde se demostraría que eran sólo aire.
Bueno, pues les sueltan una cantidad indecente de dinero, del orden de muchos miles de millones de las antiguas pesetas. Imaginad lo que podríamos hacer con tanta pasta.
Con tanto dinero se lanzan a crear "empresas de Internet" y ha realizar adquisiciones en España y en Latinoamérica (quien no recuerda Pátagon, mencionado en el libro).
Al cabo de dos o tres años, resulta que apenas queda dinero, todas las compañías compradas se extinguieron al poco tiempo o se revendieron por ser un fiasco, y las compañías creadas han cerrado prácticamente todas. Las pocas que quedan se limitan a sobrevivir como pueden."

Uno, en su ignorancia es incapaz de entender que es lo que ha pasado y recuerda las clases de física y aquello de "la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma", y el dinero lo mismo, añado.
Os recuerdo que esto es pura ficción, si alguien se siente reconocido en el texto es su problema. En cualquier caso, si revisas los periódicos de la época, encontrarás multitud de noticias con las que componer una historia así.
Sólo quería compartir con vosotros el hecho de que existen "los otros" cibermillonarios.