Narciso Cerezo

Tecnología y emprendizaje

Los blogdictadores (con permiso)

Pues eso, con permiso de mi amigo LaGranRata, le voy a copiar el título del artículo y a abundar un poco más en la línea del original.
Creo que no le falta razón en lo que dice (aunque es tan vehemente como siempre :) ), y que creo que viene al hilo de ciertos post recientes en los blogs de Algo que hacer y Enrique Dans, este último en referencia a un post de otro. No obstante creo que Esteban tiene razón en que un blog debe tener RSS, o como mínimo algo como zoomblog que te permite subscribirte por correo electrónico.
Si lo que realmente ha hecho que los blog alcancen la popularidad de la que gozan y que sean considerados en algunos sitios como "otro medio de comunicación", al nivel de los periódicos o la televisión, es precisamente que no están sujetos a "líneas editoriales" o a la presión de grupos políticos o de lobbys empresariales, entonces, ¿porqué hay que ponerles normas o guías de publicación?
Que cada cual publique como quiera, si quiere ser arrogante que lo sea, si quiere ser pretencioso que lo sea, si quiere ir de humilde y estúpido pues también. Son los lectores los que eligen lo que quieren leer, y si les quitas a los blog la libertad de la que gozan, entonces si que dejan de ser blogs, no en un sentido técnico sino filosófico.
Como dice LaGranRata, ¿qué es un gurú de los blog? Personalmente, creo que esa definición no existe. Se puede ser un gurú de Linux o de la cocina griega, porque hay unos conocimientos tangibles que se pueden adquirir y la capacidad de aplicar técnicas que permiten obtener buenos resultados. Pero en un blog lo que importa es el contenido, y si no ehcad un vistazo al dichoso 9rules a ver que es lo que dicen sobre el tema. El contenido es lo que atrapa y atrae a los lectores.
A mi me gusta el fenómeno de los blog, está claro, pero lo que no me gusta es todo lo que huele a fanatismo, sectarismo y estándares impuestos. No hablo de Algo que hacer ni de Enrique Dans, no les meto en ese saco, pero si meto a los que tratan de alguna forma de aleccionar a los demás. Una cosa es ejercitar la opinión y compartir el conocimiento, y otra cosa diferente, tratar de sentar cátedra sobre algún tema.
Dicho esto, lo cierto es que no me parecen del todo mal las normas o guías de estilo de Joi Ito, pero hay que tener mucho cuidado en no transformar estas guías en mandamientos, porque hay algunos a los que les gusta avanzar por ese camino. A mi me gusta que haya quien discrepe de mi opinión, y que tenga sitio para hacerlo, porque si el no lo tiene yo tampoco lo tendré. Todos tenemos derecho a expresarnos libremente.