Narciso Cerezo

Tecnología y emprendizaje

Junio del 2006

Ingenieros y Emprendedores en el panorama Español

A pesar de que el tiempo es hoy en día uno de mis bienes más escasos, me he animado a escribir por el artículo de Rogelio y también por el de Kirai, que hablan de un tema que me parece muy interesante, sobre el emprendizaje, la concepción social de la figura del ingeniero en España y la formación universitaria.
Mi caso personal es que soy ingeniero en informática, estudio empresariales en mi tiempo libre porque me gusta y me parece importante para mi labor de gestión y administración, y soy co-fundador y director de mi empresa, Elondra.
Cuando vi por primera vez un ordenador, con 11 años, supe que eso era lo mío, y desde los 13 que por fin pude tener acceso a uno (un vetusto Sinclair ZX Spectrum 48Kb) no he dejado de crear programas. Así que no creo que deje de hacerlo nunca, por varias razones: La primera es clara, esto me gusta más que ninguna otra cosa; la segunda es que creo que es importante que nunca pierda el contacto con lo que hace tecnológicamente mi empresa y dirija ese aspecto, más que nada porque mi empresa es tecnológica.
De momento, todo lo que ha hecho Elondra prácticamente lo he hecho yo, aunque hace algunos meses que tengo ya quien me ayude y dedico más tiempo a la labor comercial. No obstante, aunque se que con el tiempo tiraré menos líneas de código, estoy cien por cien seguro de que haré regularmente un "check-out y check-in" de nuestros repositorios de subversion, al estilo del presidente de Technorati, como comenta Kirai.
Valoro mucho, como podeis imaginar, a mi equipo de desarrollo, son la pieza fundamental para que la empresa funcione y la labor del resto de los componentes sea sencilla. Un buen software (un buen producto en general) se vende mejor que uno malo y da menos problemas de soporte, así que la labor del equipo comercial y de atención al cliente es más sencilla y llevadera, por ejemplo.
El equipo de ventas es muy importante también, está clarísimo, y el de marketing, y el de atención al cliente, y el financiero, y el de recursos humanos... acaso no son importantes nuestras piernas, brazos, cara... y sin embargo si el corazón se para se acabó lo que se daba.
Quizás no es el mejor simil, pero creo que es lo suficientemente cercano.
Como bien dice Rogelio ante las tonterías de algún comentarista, las empresas que quedaron de la explosión de la burbuja .com son las que invertían en tecnología más que en marketing social. Me gusta el ejemplo de Amazon, que una de las primeras grandes inversiones fue contratar un buen equipo de 50 ingenieros, querían tener la mejor tienda electrónica y ahí están los resultados.
Yo he vivido de primera mano, y lo he sufrido en mis carnes, el auge y declive de empresas creadas para aprovechar el tirón de las .com, empresas "de Internet" que se crearon por gestores sin conocimientos tecnológicos y que ni siquiera contrataron un buen director de tecnología para crear sus plataformas tecnológicas (lo contrataron a posteriori, con el pastel bien cocido). ¿Alguien imagina donde están esas empresas ahora? Pues si, ya no existen en su mayoría, el dinero se acabó, se lo llevaron los del MBA.
Repito, por si alguien lee esto sin estar en antecedentes de los blog referenciados, que nadie se me ofenda, que conozco personalmente gente con MBA que realmente aprovecharon los conocimientos adquiridos, pero es que he visto tantos que simplemente lo pagaban, sin aprender nada, para luego ponerlo en el cv y ganar dinero. Esos liaban y liaban, durante el tiempo en el que eran capaces de manejar la situación, luego emigraban y que el marrón se lo comiera el siguiente, que ellos ya habían medrado lo suficiente.
Así que bueno, si alguien viene a pedirme trabajo con un master por bandera, lo tiene complicado. Es inevitable, uno está marcado por su propia experiencia.
Bueno, el colorario (toma mates) es un poco el gritar "eh! que aquí también hay emprendedores tecnológicos". Me gusta soñar con convertir mi ciudad en el redmond español, se que es terriblemente complicado y que es muy poco probable, pero como dice mi madre "soñar no cuesta dinero".